¿Cómo puede esta poderosa respuesta de placer de la dopamina utilizarse para influenciar el aprendizaje constructivamente? Cuando el cerebro lanza dopamina durante una experiencia agradable, se construyen memorias fuertes de la misma, que posteriormente lanzan dopamina en la expectativa de una próxima experiencia agradable que inicialmente dio lugar a la oleada de este neurotransmisor. Este ciclo de anticipación de recompensa tiene varias ventajas: aumento de dopamina en el sistema límbico, especialmente en el hipocampo, que facilita la consolidación de la nueva información y la conexión a priori con memorias relacionadas.

La circulación de dopamina llega a los lóbulos frontales, aumenta la circulación de otro neurotransmisor (la acetilcolina) que incrementa el foco atencional. Por ejemplo, usted puede introducir una nueva manera de repasar vocabulario escribiendo una lista de palabras en la pizarra y dramatizándolas mientras los alumnos dicen qué palabra piensan que usted está actuando. Este modo de enseñanza es bajo en amenaza, alto en placer, y asociado al incremento de dopamina. Como resultado, cuando sus estudiantes repasen el vocabulario escrito en el pizarrón la próxima vez, sus cerebros producirán dopamina en anticipación a la experiencia positiva.

La dopamina aumentará el foco de atención, potenciando la consolidación y el almacenamiento de las nuevas palabras en la memoria a largo plazo. Las actividades de la clase pueden utilizar este efecto de la dopamina para atrapar a los estudiantes en aprendizajes agradables. Los estudios de las actividades, o las experiencias que se asociaron a niveles crecientes de dopamina en el cerebro, incluyen:

el movimiento físico,
conexiones del saber con intereses personales, contacto social,
música,
novedad,
sentido del logro,
recompensa personal,
iniciativa,
juego,
humor.