Recuperar los ojos de niño y de tu ser esencial

Si mantenemos el espíritu de libertad, la vida se convierte en una aventura en la que vamos avanzando y disfrutando de cada paso, a su vez, explorando todo lo que nos rodea con confianza, abandonando la necesidad de vivir en la oscuridad y permitiéndonos alcanzar la luz que somos mostrándola a través de nuestro conocimiento y revelaciones más allá de nosotros. Cuando podemos vivirnos desde ahí, con la capacidad de asombro, de mente de principiante continua, la vida se convierte en el juego que es, lleno de inocencia, divinidad, amor y placer, mucho placer.

Estas palabras pueden resultar áridas de comprender, según en que momento vital y de consciencia estés, pero lo cierto una vez lo ves, es que cuando te mueves hacia lo desconocido con el espíritu limpio y confiado de un niño, toda la vida se convierte en una aventura de goce y disfrute.

Cuando somos pequeños y sufrimos algún trauma, que no necesariamente ha de ser algo grave a ojos de otros, nos vamos enmascarando con personajes que nos ayudan a salir adelante; esto ya lo hemos mencionado. Fíjate como esas máscaras tan solo nos están ayudando para recibir amor en la forma que creíamos que nos lo darían. Esto significa que enterremos nuestra verdadera esencia, la cual catalogamos de no válida porque la han rechazado, porque no te dan amor si eres tal cual eres…. y creces llegándote a creer que eres el personaje montado para mendigar amor a tus seres queridos. Cuando ese niño crece, se expone a nuevas fuentes de amor sociales, amigos, profesores , parejas…y ahí la nueva superposición de personajes siempre en búsqueda del amor.

Extracto del libro Crianza Consciente de Leire Benito