Permítete, este es mi mantra desde el último mes, permitirme, y me lo repito constantemente, cuando me viene un miedo, un pensamiento limitante, una pregunta juiciosa, respiro, me focalizo en mi respiración y a continuación me digo: ¡PERMÍTETE!

Permitirse es un acto de amor verdadero, amor hacía uno mismo, de demostrarse a uno que es merecedor de lo bueno que está recibiendo o de lo que está por llegar, como padres, permitiendonos, damos paso a disfrutar de la paternidad sin perdernos como personas.

En ocasiones, no avanzamos por el miedo que sentimos de estar a la altura, o de fallar en el intento, simplemente de ni conseguirlo, otras, aunque estemos haciéndolo bien, no lo está lo suficiente…dejando más y más espacio a esa vocecilla interna que no deja aflorar lo mejor de nosotros. Respiremos, dejemos escapar a la vocecilla y digámonos ME PERMITO.

ME PERMITO VIVIR DESDE LA ABUNDANCIA,

AMOR, TRABAJO Y AUDACIA

ME PERMITO VIVIR DESDE LA ALEGRÍA,

TENERLA PRESENTE DÍA A DÍA

ME PERMITO “MIS” METAS,

Y ME PERMITO IR A POR ELLAS

ME PERMITO BAILAR,

 Y ME PERMITO LLORAR

ME PERMITO PERDERME,

Y ME PERMITO ENCONTRARME

ME PERMITO TRABAJAR,

PERO TAMBIÉN DESCANSAR

ME PERMITO