Espacio de laboratorio interno: el niño interior

Coge un papel y boli, y expresa todo lo que quieres expulsar de ti hasta quedarte liberada. Escribe o habla en voz alta, lo que en su día aquel niñ@ no pudo decir.

Puedes coger una muñeca o muñeco que represente a tu nin@ interior. Siéntala en frente tuyo, y pregúntale como se siente. Tu como adulta amorosa que eres, le escuchas todo lo que tenga que decirte.

Luego la sientas encima tuyo y abrazándola visualizas que tus padres están delante tuyo, mejor primero papá y luego mamá. Les expresas todo lo que necesites.
Por último, vuelves a colocar a tu lado o en frente a tu niña interior reflejada en esa muñeca y le hablas como adulta amorosa haciéndole saber que ahora puedes darte cuenta de lo que sufriste, de las máscaras que te pusiste para sobrevivir, y que ya no vas a abandonarla nunca mas. Puedes aprovechar y preguntarle por sus aspiraciones, su anhelo profundo, su proyectos, también si tiene dolor en el cuerpo, si tiene miedos o si necesita algo.

Extracto del libro Crianza Consciente, de Leire Benito