Educar en el amor (desde el amor y para el amor)

Sería interesante comenzar con una pregunta : ¿Qué es para ti educar?

Abre un espacio de escucha, deteniendo el tiempo y tómate con calma esta pregunta. Ya retomarás la lectura…Haz unas respiraciones profundas y si te apetece, cierra los ojos, permitiendo que resuene dentro de ti.

Si entendemos por educar, enseñar a vivir felices a las criaturas que van naciendo, podemos asumir que esto requiere de integrar múltiples dimensiones; el cuerpo, las emociones, la mente, las relaciones, las culturas, los sistemas, la espiritualidad como la gran capacidad de conexión con nosotros mismos y con los demás seres, y después vendrían otras no menos importantes, como aprender a cuidar el lugar en el que vivimos, a buscar alimento, utilizar el intercambio de bienes, como por ejemplo el dinero, trabajo, conocimientos, …, a fomentar la creatividad, la autenticidad, y una larga lista.

Si ahora contemplamos cual suele ser nuestro guión para educar, tal vez nos demos cuenta, de que repetimos aprendizajes portados por nuestros ancestros y profesores, sin haberlo revisado. Así mismo, en cuanto a las escuelas actuales, en mayor medida, las asignaturas más importantes son las que llenan la mente de conceptos que luego nos cuesta saber que hacer con ellos. En otras palabras, no se nos enseña a materializar ni a ser funcionales, sino robots ejecutores de las ideas de otros.

No creo que esto sea nuevo para nadie. Y si considero merece ser mencionado, para que cada uno en su intimidad, lo reflexione y pueda replantearse qué educación está dando a sus hijos. Evidentemente, todo padre y madre, hace lo mejor que puede con lo que tiene en cada momento, y esto incluye al nivel de conciencia que dispone para ver o no la realidad que vive con mayor perspectiva.

No saquemos el juez interior que nos castiga con dureza, sino más bien seamos amables con lo que hacemos, y si podemos, pues entonces dar un pasito de cambio.

La educación en el amor se centra en acompañar al alma de nuestro hijo o hija hacia el camino de la felicidad. Para ello, hemos de haberlo transitado antes, así que si aún no lo has hecho y estás leyendo esto, has de saber que nunca es tarde.
¿y que esconde ese camino de la felicidad?, … pues la capacidad de vivir plenamente feliz, sean cuales sean las circunstancias, amando a todos los seres sintientes por igual.

Extracto del libro Crianza Consciente, de Leire Benito.