La libertad de ser padres libres, que gran placer… disfrutar de la crianza de tus hijos sin que nadie ni nada se interponga, siempre y cuando se haga de manera responsable y amorosa, CLARO…

Libérate, sí!!! Despójate de las críticas, las propias y las ajenas, de todas aquellas que no sean constructivas, que sean limitantes, que sean punzantes e hirientes.

Tú hijo/s y tú sois los qué sabéis que necesitáis, cuándo y cómo, se sabe que cada niñ@ es un mundo, se sabe que cada cual tiene unas necesidades diferentes, se sabe pero no se respeta, no se cumple.

Quizás, has intentado pasar a su cama a un niño de un año y no ha estado preparado y volverlo a poner a dormir con vosotros, ¿Parece un paso para atrás? Creencia limitante nº 1

Tú hijo tiene 2 años y toma pecho, ¿Parece que es ya muy grande para eso? Creencia limitante nº2

Tu hijo tiene 2 años y usa pañal, ¿Parece que es muy grande para llevarlo y que no lo estás haciendo bien respetando sus tiempos? Creencia limitante nº3

Esta lista se podría alargar hasta el infinito, solo he puesto tres ejemplos, todos ellos vividos por mí, juicios y creencias limitantes nos acompañan como pepito grillo en nuestro día a día durante la época más bonita pero más dura de nuestras vidas, por no hablar de las críticas y creencias limitantes que vienen del exterior, de aquellas personas que creen ayudarnos pero nos joroban más, todo el mundo en la calle sabe mucho, pero lo más curioso es que nadie sabe nada, perdón, nada sobre nuestro hijo, con el cual somos nosotros los que tenemos el vínculo, así que cada cual sabrá mucho de lo suyos, pero por lógica pura, poco del de los otros.

Así, que por mucho que tu instinto crea tener la respuesta cuando vea a alguien batallando para calmar a su hijo, es mucho mejor para la otra parte un simple…lo estás haciendo perfecto, CONFIA, RESPIRA Y ESCUCHA TU INTERIOR, si tu interior, aquel que tiene la solución, estamos tan acostumbrados al cuchicheo que nuestra voz queda sepultada en el fondo de los fondos, y para escucharla hay que tomar consciencia, consciencia y enfoque, introspección, parece muy complicado pero se trata de escucha selectiva, de atención, y si nos cuesta mucho, desde el amor y la comprensión pedir a nuestro entorno que se sitúe, que tú eres la madre y eres quien tiene las respuestas, les gusten o no, sabes lo que es mejor para tu bebé y que es lo que necesita.

Puede ser que tengas dudas, si es lo que pasa después de dejarse guiar por el prójimo siempre, pero ahora que eres madre, o padre claro, es buena hora para tomar las riendas de tu vida, que queréis vosotros, es simple y fácil, te invito a preguntarte ¿Qué queremos? ¿Qué necesitamos? Puede ser que te asalten varias respuestas, deberás saber interpretar señales también… pero con práctica todo es posible, te invito de nuevo a preguntarte… ¿Qué queremos? ¿Qué necesitamos? Las respuestas serán sin duda tu felicidad y la de tu hijo, solo y simplemente por el hecho de que estarán hechas a partir de la convicción de que es la verdad absoluta y no la impuesta por la sociedad o como digo yo…por las creencias limitantes.